Una fábrica de software, no una agencia. Un estudio de ingeniería, operado como un método.
CandyFactory es un estudio de ingeniería en México. Está hecho para trabajar sobre software que ya está corriendo: repositorios que escribió alguien más, un backend que nadie recuerda por completo, infraestructura que tiene que seguir dando servicio mientras entra lo nuevo. A esa forma de trabajar le llamamos el método. Lo que la sostiene es el resto de esta página.
Cosas que puedes verificar sin creernos de palabra.
Un motor público. Bonfire es la herramienta con la que construimos, y cualquiera puede instalarla hoy: bonfire-ai en PyPI, con el código abierto.
Un equipo de agentes que hace el trabajo. Un agente escribe las pruebas, otro escribe el código que tiene que pasarlas, y un tercero verifica el resultado por su cuenta. Es real, se ejecuta, y lo ponemos a correr frente a ti.
Compuertas que nos frenan. Están dentro de esos repositorios abiertos, donde las puedes leer. Se ejecutan en cada cambio nuestro, detienen el trabajo que no está bien, y nada sale sin que una persona lo autorice.
Un método que aplicamos sobre nosotros mismos, todo el tiempo. Acoplar, comprender, construir, desacoplar. Así se construyó esta página, y está explicado completo en la página del método.
Preferimos decírtelo nosotros a que lo descubras solo.
En esta página no vas a encontrar logotipos, casos de éxito ni una lista de nombres, y no es por modestia. Para el trabajo que describe esta página, no existen.
Nunca hemos aplicado este método al sistema de otra empresa. Ni una vez. Está probado en nuestro propio trabajo y así lo ofrecemos. Cuando eso cambie, cambia este párrafo, y es justo que nos lo exijas.
La disciplina está en el método, no en el número de personas.
Un equipo más grande no hace que un sistema quede comprendido. Lo que vuelve confiable un trabajo es que haya pasado una compuerta que lo pudo haber detenido, cada vez, sin manera de darle la vuelta. Eso es una propiedad del método, y se sostiene sin importar de qué tamaño sea el equipo.
Por eso operamos la fábrica como un método y no como una nómina. El equipo de agentes se encarga del volumen, las compuertas mantienen el estándar, y una persona aporta el criterio sobre qué vale la pena construir. Lo que contratas es nuestra capacidad por un tiempo definido, no una cantidad de personas.
Treinta años de software en producción.
Nada de esto llegó con los modelos. El método es lo que queda de tres décadas construyendo sistemas que no se podían caer, en negocios donde una caída costaba dinero. Los agentes son nuevos. La disciplina que obedecen no lo es.
Esa es la parte que conviene conocer antes de darle a cualquiera acceso a tus repositorios. Si quieres la trayectoria completa que hay detrás, está en el CV.
Cuéntanos qué tienes.
No lo que te gustaría tener. Mientras más desordenada sea la descripción, más nos sirve, porque el desorden es justamente lo que estamos equipados para leer.